Caí en el precipicio de la noche
junto a las hojas de otoño
con un beso retenido en otra boca.
Tan sumisa
tan vacua
sin mi beso.
Yo lo quiero rojo
de cerezas recién paridas
de duraznos nutridos de veranos
tan redondo como una manzana .
Así lo quiero yo
así de dulce
así de rico
así fue.
Así.
Se busca desesperadamente beso raptado en el mes de mayo a las ventidos horas en las inmediaciones de la plaza de la paz, responde a las características anteriormente enunciadas.
Se agradecerá con excelente recompensa a quien lo encuentre.
Tengo frío en los labios, acíbar también.
Caí en el precipicio de la noche
junto a las hojas de otoño.
No soy sin mi beso.
No soy.
No.
Me duelen los labios.
Marilen Zweifel* Sahumerio de vainilla*
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