Sentime acomplejada hormonal
en el tiempo de las rosas
por ser aroma,
por ser flor.
Sentime adolescente en todo su furor,
desquicio de los sentidos,
primavera del cuerpo
su esplendor.
Todo para mostrar
todo para esconder.
Sentime retraída embriagada
de los asedios del pudor.
Todo para mostrar
todo para esconder.
Hoy el trajinar del tiempo
toca la aldaba de mi propio sol.
Como semental en celo
penetra el desarraigo de mi piel,
sus frunces paridos con estupor.
Ante estos ojos
tormentas de luz,
siéntome ahora
la rosa, su aroma
que ayer no quiso ser.
Todo para mostrar
todo para esconder.
Juega la vida su contenido
de ironías,
de burlas finas,
de contrarias rebeldías.
Marilen Zweifel* |