Tregua en las campanas
de la capilla remota.
Que no traspasen el umbral
los violines de los grillos del campo
sus sinfonías heroicas
ni el trino de la calandria
su eco de cristal.
Que se mantengan neutrales las palomas.
Silencio.
Insonoridad.
Mutismo.
Contemplo la dulzura de su redondez,
la súbita hoguera de su cielo,
la miel silvestre de sus pupilas.
Siendo trébol de cuatro hojas
me siento a resguardo
del infortunio.
Marilen Zweifel* |