Tierra.
Ruedas y rondas.
Sin ser cristalina burbuja
ni primera bailarina del ballet
ni empecinado molino de viento
ni girándula de la noria del pueblo
ni carrusel en los sueños infantiles.
Ebria sobre tu eje, inclinando tu frente
bailando la danza de los fuegos cósmicos
con las zapatillas de punta harto gastadas,
dando tus mejillas, la de un lado, la del otro,
reverenciando al sol que te corona reina de día
que ya te nombra hechicera de las sombras.
Tan obstinada sigues tu danza primordial.
Cálido verano de afrodisíacas sandías,
gélido invierno oliendo a café y miel,
plácido otoño, fuga de hojas,
primavera, ciruelo albo.
Ruedas y rondas.
Tierra.
Marilen Zweifel* |