Escucho la voz gutural de la tierra
del humus y de la arcilla
del solfeo de las aguas
y del aire sus bemoles.
Soy lava y fuego del útero materno,
soy juglar errante, buscador de trinos
que penden sus claves de sol
en frondas de inciertos destinos.
Amaso versos, estrofas y odas
en los atardeceres de cuarzo
y en los ocasos de turmalina.
Presiento los silbos del viento,
sus quenas y vidalitas
entre las cuestas de los cerros.
Afino silencios de arena en los desiertos.
Cosecho el preludio de las selvas
con sus voces clandestinas.
Soy la que busca la batuta perdida
en esta sinfonia de la Tierra herida.
Marilen Zweifel*
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