El decía que la quería
que la amaba, la deseaba.
Ella decía que le mentía
que inventaba, fabulaba.
El replicaba que pruebas tenía,
que no la engañaba.
Ella le preguntaba
que dónde las tenía.
El se enojaba ,inquiría
por qué lo cuestionaba.
Ella lloriqueaba, alegaba
que no la besaba , no la acariciaba.
E l aducía que estaba cansado,
que se sentia agobiado, estresado.
Ella entendía al hombre amado
perdones y amnistias suplicaba.
E l le prometía que las caricias
del letargo volvían.
Ella, tras las lágrimas lo miraba
él las bebía y la besaba.
Ella, hiedra esencial se enredaba
él,su muro la albergaba.
El y ella el sendero despinaban
él y ella se amaban.
MARILEN-SAHUMERIO DE VAINILLA-
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