No hay espacio para la esperanza
cuando los niños congelan la risa
cuando sus soles son recuerdos
durmiendo en la alcoba del cielo
cuando la taza es un círculo vacío
que suspira languidez en sus senos secos
cuando los valores son señores de luto
que duermen en los camposantos.
Ante tu mirada que rivaliza
con la luz del amanecer
quedo postrada en penitencia imperiosa
entorno los ojos por no poder sostener
el candor ni la luz de los tuyos.
En ocasiones el remordimiento me gana
porque aún me asombra la franqueza
conque ves la vida
la inocencia conque te vistes de ángel
la valentía que te vuelve superhéroe
y la sonrisa de dientes blancos a donde el sol dibuja estrellas
que me hacen sentir tan cobarde ante tu magnitud.
Marisa Zweifel ( Derechos reservados)
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